Parece ser que no es suficiente con que los médicos nos pasemos media vida estudiando y la otra media trabajando, que además nos obligan a pasar por un examen injusto para conseguir un puesto indefinido en donde trabajar. Para ello, cada cierto tiempo los gobiernos lanzan Ofertas Públicas de Empleo.
Este pasado fin de semana nos tocó a una gran parte de los médicos vascos pasar por un examen de este tipo.
Lo impensable es lo que pasó con una compañera de otra especialidad y cuya plaza interina salía en este concurso oposición.
Quién le iba a decir a ella que se iba a poner de parto justo la madrugada del examen!!!! Bueno, no pasa nada pensó ella, llamo a mi jefe y me mandarán a un miembro del tribunal para poder realizar el examen desde el hospital.
A eso de las 7:50 de la mañana nacía su bebé, los dos estaban perfectamente. Así que a las 8:30, ya ligeramente recuperada del esfuerzo del parto, llamó a su jefe para comunicarle en qué estado se encontraba y para que se pusiera en contacto con el tribunal de su examen y solucionaran todo cuanto antes, puesto que el examen era a las 9:30 en Vitoria y ella estaba en Cruces.
Cuál no sería la sorpresa de esta compañera cuando la presidenta del tribunal le dice a su jefe que hasta allí no se iba a desplazar ningún miembro del tribunal y que podía ir perfectamente en ambulancia.
Y eso fue lo que sucedió. Apenas 50 minutos después de dar a luz y con los efectos de la epidural todavía en su cuerpo, se subió en una ambulancia desde Barakaldo rumbo a Vitoria donde el tribunal la esperaba para hacer el examen en camilla.
Sorprendente! Indignante! Denunciable???!!!!!
Se me acaban las palabras para definir lo que pasó.
Echad un vistazo a estos enlaces...
http://www.que.es/coruna/200902241230-embarazadas-ingresadas-podran-presentarse-ope.html?anker_5
http://www.expansion.com/2009/02/24/mujer-empresa/1235472550.html
http://elrincondelmedico.blogspot.com.es/2009/07/ope-sergas-silleda.html
AnestesiaBlog
Anestesista y madre, una vida ajetreada. Publicaciones sobre anestesia, reanimación y unidad del dolor. El día a día con 2 grandes responsabilidades a mi espalda
jueves, 29 de marzo de 2012
domingo, 30 de octubre de 2011
Tiempos de recortes, tiempos difíciles
Llevan un tiempo diciendo que ya estamos saliendo de la crisis aunque yo, de momento, no veo ni que hayamos tocado fondo. Tras meses (años ya) escuchando cómo multitud de empresas cierran y sus trabajadores pasan a la larguísima cola del paro, este mes le toca el turno a nuestro hospital.
Todo empezó hace ya unas semanas con rumores de que acababa la autoconcertación (cirugía programada de tarde para disminuir las listas de espera) y ese momento ha llegado ya. A partir de esta semana se acabó. Este simple hecho ha hecho que al menos 12 D.U.E. se vayan al paro, si no son más... En breve les tocará al resto de grupos profesionales, incluyendo los facultativos.
Con este hecho esperan ahorrar millones de € al cabo del año, junto con la desaparición de algunos fármacos, el uso de genéricos y otras tantas restricciones que se iniciarán en breve.
Pero, ¿cuántos de nosotros a lo largo de los últimos meses no hemos pensado en otras tantas formas de ahorrar sin llegar a despidos masivos que repercutan en nuestros pacientes? ¿Por qué no nos preguntan las "cabezas pensantes" de allá arriba si existen otras formas incluso más eficaces de ahorrar en nuestra propia empresa? A mí, por lo menos, se me ocurren unas cuantas...
En resumen, lo que sucederá en nuestro servicio de aquí a finales de año será lo siguiente: menos actividad quirúrgica (aumento de listas de espera), menos actividad de consulta de preanestesia (se ha cerrado una consulta, así que habrá aumento en la lista de espera), menos actividad de técnicas en la unidad de dolor (nos han quitado la enfermera de refuerzo para realización de técnicas), lista de espera de unidad de dolor para una primera consulta de aproximadamente 15 meses (no olvidemos que son pacientes con dolor crónico no controlable por parte de otros profesionales, oncológicos, lumbociatalgias agudas severas....).,...
No quiero ni pensar lo que sucederá a partir del próximo enero... ojalá me equivoque!
No quiero despedirme hoy sin dejaros este enlace, para quien no lo haya leido.... lo dicho!!
http://medicoacuadros.wordpress.com/
martes, 30 de agosto de 2011
La consulta de preanestesia
Hoy he estado en la consulta de preanestesia. Es una consulta diferente al resto de las que hay en el hospital.. Para empezar, los pacientes aquí ya llegan con un diagnóstico, cosa que hace que ya de por sí sea un sitio peculiar.
También es frecuente que sea la consulta a la que llegan más nerviosos y que en más de una ocasión nos digan que "nos tienen miedo"...
Paciente 1
Anestesista: - Don José, dígame, ¿de qué le van a operar?
Don José: - Pues a eso venía yo, a que me digan de qué me van a operar.
Anestesista: - Al menos, ¿sabrá quién le opera?
Don José: - Por supuesto, un señor doctor muy majo, moreno, algo mayor que usted.
Paciente 2
Anestesista: - Bueno, Mercedes, pues ya tiene todo preparado.. Le llamarán por teléfono para decirle el día y la hora de la intervención.
Doña Mercedes: - Ah! ¿Pero que no me lo va a decir usted?
Anestesista: - Lo siento, Doña Mercedes, pero es que no tengo acceso a los datos de la lista de espera de los traumatólogos y no sé cuándo tendrán hueco en el quirófano para operarla. No se preocupe, que ya la llamarán y le dirán la fecha.
Doña Mercedes: - Mmmm... Así que me han hecho venir hasta aquí para nada...
Paciente 3
Anestesista: - Don Francisco, ¿ha tenido algún problema con la anestesia en alguna ocasión?
Don Francisco: - Uff! Ya lo creo, a mi me sientan mal siempre las anestesias. Póngame poco, doctora, porque siempre me cuesta mucho echarla... y casi siempre las vomito. Así que póngame la mitad de la mitad que a los demás. Ya me dijo el oculista que se lo dejara bien clarito.
Anestesista: - Pero si le operan de cataratas, Don Francisco, las gotas de la anestesia se las pone el oculista...
Paciente 4
Anestesista: - Teresa, ya hemos acabado. Le llamarán por teléfono para decirle la fecha de la operación.
Doña Teresa: - Entonces, hoy no me ve el anestesista, ¿verdad?
Anestesista: - Teresa, ya le he dicho cuando ha entrado, que yo era la doctora anestesista
Doña Teresa: - Ya lo sé, hija, ya lo sé. Pero como no paraba de hacerme preguntas y preguntas, pensaba que usted era la encuestadora y que ya vería después al Doctor Anestesista.
Y podría seguir así hasta los 20 pacientes que he visto en la consulta...
Hoy me he puesto a reflexionar si acaso no tenemos un problema cada vez mayor de comunicación con nuestros pacientes. Y he de decir que ninguno de ellos pasaba de los 68 años, así que no hay excusas como que cada vez vemos pacientes más ancianos...
Supongo que el escaso tiempo que podemos dedicarles en nuestras consultas influye a la larga en lo que el paciente conoce sobre sus propias enfermedades y lo que luego terminan transmitiendo a los demás, bien sean familiares, amigos u otros médicos.
Además, a veces les llenamos de información en los poco más de 10 minutos que estamos con ellos, sin resumirles de forma clara, breve y sencilla cualquier explicación o indicación que queramos que se lleven a sus casas.
A veces me pregunto, si no deberíamos cambiar nuestra forma de trabajar en las consultas...
Lo único que tengo claro a día de hoy, es que la mayoría de los pacientes no entienden lo que les explicamos. ¿Sería entonces válido el consentimiento informado?
martes, 2 de agosto de 2011
Puntualidad británica
De vuelta ya y con la mitad de las vacaciones gastadas, creía que el relax y el mes de agosto iban a hacer que algunas cosas del hospital mejoraran. Sí, ya sé, soy una ilusa, pero es que hay pequeños detalles que no soporto. En este caso me refiero a los horarios. Esos pequeños numeritos que aparecen delante del nombre del paciente y del tipo de intervención y que parecen estar diseñados sólo para que la enfermería y los anestesistas lo cumplan.
Y es que algunos sevicios quirúrgicos no entienden que el tiempo de los demás también es valioso y que si ellos llegan media hora más tarde, al menos podrían avisar para que el resto del equipo también aprovecharamos un ratito más para quedarnos en casa... o en la cama.
Y no sólo me refiero a esa falta de respeto hacia los compañeros, me refiero a la indiferencia que les supone que un paciente esté más de media hora esperando en un frío pasillo, solos, con la sola idea en la cabeza de si todo saldrá bien o de si se despertará de esa operación... Algunos tienen "más suerte" y consiguen pasarse esa media hora larga sometidos a una anestesia general porque los cirujanos dijeron que "ya" bajaban.
Ah!! Eso sí, que no se te ocurra suspender por falta de tiempo la última de las cirugías programadas de la mañana, que entonces la que no piensa en el paciente y la familia eres tú... tendrán valor!
Algún día seré yo la que salga a hablar con la familia y a informarle de las razones por las que hemos llegado a ese momento de "falta de tiempo".
Aquí dejo la pequeña reflexión de hoy... para quien la quiera escuchar.
Y es que algunos sevicios quirúrgicos no entienden que el tiempo de los demás también es valioso y que si ellos llegan media hora más tarde, al menos podrían avisar para que el resto del equipo también aprovecharamos un ratito más para quedarnos en casa... o en la cama.
Y no sólo me refiero a esa falta de respeto hacia los compañeros, me refiero a la indiferencia que les supone que un paciente esté más de media hora esperando en un frío pasillo, solos, con la sola idea en la cabeza de si todo saldrá bien o de si se despertará de esa operación... Algunos tienen "más suerte" y consiguen pasarse esa media hora larga sometidos a una anestesia general porque los cirujanos dijeron que "ya" bajaban.
Ah!! Eso sí, que no se te ocurra suspender por falta de tiempo la última de las cirugías programadas de la mañana, que entonces la que no piensa en el paciente y la familia eres tú... tendrán valor!
Algún día seré yo la que salga a hablar con la familia y a informarle de las razones por las que hemos llegado a ese momento de "falta de tiempo".
Aquí dejo la pequeña reflexión de hoy... para quien la quiera escuchar.
viernes, 1 de julio de 2011
Niños y anestesia
- Cariño, ahora te tienes que marchar con este señor.
El celador tiende su mano a Aitor, que mira a su madre sin entender nada. A él no le habían dicho nada de hombres de verde, ni de tener que pasar un rato lejos de su madre. Algo está pasando y él sabe que no es bueno. Los ojos aterrorizados de sus padres, esa sonrisa forzada en los labios de su padre y el beso de su madre les delatan. Él sabe que ellos tienen miedo, que le ocultan algo. A sus 3 años, el niño no es tonto, sólo pequeño.
- Yo no quiero ir a ningún sitio.
- Tranquilo, mi vida, sólo vas a echaruna siesta
Tranquilo? Y por qué tengo que estar yo tranquilo si tu no lo estás, mamá? Piensa en silencio Aitor. De repente se pone a llorar y chillar a la vez que el celador, cansado de esperar con la mano tendida, le toma en brazos.
- Vamos, Aitor, enseguida te traigo otra vez con papá y mamá.
En el pasillo, se asoma otro chiquillo de 4 años, Abdellatif, que no entiende por qué llora tanto Aitor. Con una sonrisa en los labios, Abdef, que así le llaman sus amigos del cole, pregunta al celador: ' y a mi cuando me vais a enseñar la maquina de dormir que me va a curar la garganta??'
Desde el interior de la habitación de Aitor, su madre solloza diciendo que no le han dicho nada a Aitor para protegerle....
Protegerle de qué??? Posiblemente de sus propios terrores y dudas...
Qué diferentes son las cosas cuando se les informa a los niños de lo que se les va a hacer.
miércoles, 29 de junio de 2011
Empecemos por el principio
Este es el inicio de un camino. Tras varios intentos fallidos, al fin me embarco a un lugar inesperado.
Aquí os iré dejando un pedacito de una vida, mi vida, con sus altos y sus bajos, sus cosas buenas y no tan buenas.
Prometo hablar de anestesia, anestesistas y anestesiados; de forma anónima... o no. Pero como es un pedacito de mi vida la que aquí compartiré con vosotros, también habrá tiempo para hablar de niños, viajes, del presente y del futuro; porque no todo en mi vida es el quirófano.
Espero que disfruteis de lo que aquí vaya pasando y que me acompañeis en este largo camino.
Gracias a los que os apunteis a este viaje sin destino.
Ojalá no naufrague en el intento.
Bienvenidos a bordo!!!
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